Dios determinó que vivas en medio de las pruebas y los males de la vida, que siempre estarán. No puedes evitar esto, pero sí tienes el poder de vencer cada día manteniendote en fe, en medio de lo que te ocurra y, habiendo pasado eso, seguir estando firme.
Ahora, ¿dónde está esta seguridad de ser vencedores? pues en Dios mismo, porque 'El nos ha amado.
Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha enviado a su único hijo para que todo aquel que en El crea, no se pierda, sino que tenga vida eterna.